1971
Disquete (Floppy Disk)
En 1971, IBM introdujo el disquete de 8 pulgadas como medio portátil para cargar microcódigo en sus mainframes System/370, democratizando el almacenamiento portátil.
Archivo fotográfico
Modelo 3D · Interactivo
Cargando modelo 3D…
Historia
El disquete transformó por completo la distribución de software y el intercambio de datos en la informática personal. IBM lo creó en 1971 inicialmente con un propósito muy específico: actualizar el firmware de sus mainframes System/370. Sin embargo, su bajo coste y su portabilidad lo popularizaron rápidamente entre usuarios y fabricantes. El formato evolucionó desde las 8 pulgadas originales al disco de 5,25 pulgadas, introducido en 1976 por Shugart Associates, y finalmente al formato de 3,5 pulgadas, desarrollado por Sony en 1982, que se convirtió en el estándar universal con una capacidad de 1,44 MB. El icónico disco de 3,5 pulgadas pervive aún hoy como el símbolo universal de la acción de guardar en prácticamente todo el software moderno.
El funcionamiento del disquete se basaba en principios magnéticos similares a los del disco duro, pero en un formato más sencillo y económico. Un disco flexible fabricado en mylar, recubierto de óxido magnético, giraba dentro de una funda protectora. Un cabezal de lectura y escritura entraba en contacto directo con la superficie del disco a través de una ventana abierta en la funda. Los datos se organizaban en pistas concéntricas, de manera análoga al disco duro, aunque con una densidad de almacenamiento significativamente menor.
Las aplicaciones del disquete fueron fundamentales para la expansión de la informática personal. Constituyó el medio principal para la distribución de software comercial, la transferencia de archivos entre ordenadores y el arranque de sistemas operativos como MS-DOS y Windows 3.1. Durante las décadas de 1980 y 1990, el disquete fue un compañero inseparable de cualquier usuario de PC, y su presencia resultaba indispensable en hogares, oficinas y centros educativos.
La llegada del CD-ROM y, posteriormente, de las memorias USB hicieron obsoleto al disquete a principios de los años 2000. Apple fue pionera en prescindir de la disquetera al lanzar el iMac G3 en 1998, una decisión que en su momento generó controversia pero que anticipó la dirección que tomaría toda la industria en los años siguientes.
El funcionamiento del disquete se basaba en principios magnéticos similares a los del disco duro, pero en un formato más sencillo y económico. Un disco flexible fabricado en mylar, recubierto de óxido magnético, giraba dentro de una funda protectora. Un cabezal de lectura y escritura entraba en contacto directo con la superficie del disco a través de una ventana abierta en la funda. Los datos se organizaban en pistas concéntricas, de manera análoga al disco duro, aunque con una densidad de almacenamiento significativamente menor.
Las aplicaciones del disquete fueron fundamentales para la expansión de la informática personal. Constituyó el medio principal para la distribución de software comercial, la transferencia de archivos entre ordenadores y el arranque de sistemas operativos como MS-DOS y Windows 3.1. Durante las décadas de 1980 y 1990, el disquete fue un compañero inseparable de cualquier usuario de PC, y su presencia resultaba indispensable en hogares, oficinas y centros educativos.
La llegada del CD-ROM y, posteriormente, de las memorias USB hicieron obsoleto al disquete a principios de los años 2000. Apple fue pionera en prescindir de la disquetera al lanzar el iMac G3 en 1998, una decisión que en su momento generó controversia pero que anticipó la dirección que tomaría toda la industria en los años siguientes.
Impacto Tecnológico
Cómo Disquete (Floppy Disk) transformó la industria